El baño de ozono es una terapia complementaria que utiliza agua enriquecida con ozono para reducir bacterias, hongos y procesos inflamatorios de la piel. Es una opción no invasiva que acelera la recuperación al mejorar la oxigenación y la limpieza de la superficie cutánea.
¿Para quién es útil? Principalmente mascotas con dermatitis de repetición, infecciones superficiales, mal olor persistente o que presentan zonas con pérdida de pelo. No es una “cura mágica”, pero funciona muy bien como apoyo cuando se combina con el tratamiento médico adecuado.
¿Cómo se realiza? El procedimiento dura entre 20 y 40 minutos dependiendo del caso. Se aplica en sesiones (típicamente 2–4 sesiones iniciales y luego mantenimiento según respuesta). El procedimiento es seguro y suele ser bien tolerado; en casos de piel muy irritada puede requerirse sedación mínima, pero esto se valora individualmente.
Precauciones: no sustituye un diagnóstico completo. Antes de iniciar se realiza una evaluación dermatológica para descartar causas internas. Si tu mascota tiene heridas abiertas extensas o condiciones sistémicas, el equipo clínico decidirá si es recomendable.
Si quieres que revisemos el estado de la piel de tu mascota y evaluemos si el ozono puede ayudar, agenda una cita con nuestro equipo.